martes, 1 de septiembre de 2015

Nadal emborrona un recital



Rafael Nadal superó a Borna Coric en la primera ronda del US Open: 6-3, 6-2, 4-6 y 6-4. El jugador balear no culminó una actuación sobresaliente durante los dos primeros sets y mostró dudas que alimentaron la reacción del croata. Su próximo rival será el argentino Diego Schwartzman.

Hace dos años, en Nueva York, Rafael Nadal y Borna Coric eran el hombre y el niño de moda. El tenista español se proclamaba campeón absoluto, mientras el croata lo hacía en categoría júnior. Esta noche, en el fastuoso estadio Arthur Ashe, Nadal y Coric cruzaban sus miradas en condiciones de cierta igualdad.
Rafa, con una fiabilidad antagónica a la de 2013, mantenía fresco el recuerdo de su derrota ante Borna el pasado mes de octubre en Basilea. Mientras, el joven tenista croata sigue luchando contra el estigma que supone una frase tatuada en su brazo derecho: “No hay nada peor en la vida que ser del montón”.

Dos hombres separados por diez años de edad aparecieron bajo los focos neoyorquinos vestidos de negro con la misma marca de ropa deportiva. Pero la realidad de la pista no tardó en mostrar la diferencia de jerarquía y experiencia entre ambos.
El orden táctico de Coric, excesivamente conservador en sus golpes, resultaba insuficiente ante la fiereza del jugador español, con un primer saque abierto dañino, una derecha descarada y un revés que no mostraba fisuras.

Nadal, que anunciaba una mejora mental en sus declaraciones previas al torneo, ratificaba sus palabras con la raqueta. Desaparecía su lado inseguro, temeroso e irregular. Rafa transmitía jerarquía, agresividad, determinación y una convicción que contradecía su pasado reciente.

El gen competitivo de Coric apareció en el tercer set, cuando el joven croata se rebeló y alteró la plácida noche del manacorense con un talante más agresivo traducido en una rotura de servicio. Nadal tuvo capacidad de reacción ante este contratiempo, pero sus lagunas mentales reaparecieron cuando se acercaba a la línea de meta.
 El agarrotamiento de Nadal se tradujo en dos dobles faltas y un error con la derecha que levantaron a Coric. El croata celebraba su nueva vida junto al público neoyorquino, siempre ávido de emociones fuertes, mientras la silla donde descansaba Nadal volvía a convertirse en un diván. 

Las concesiones a un rival con talento y carácter exigen capacidad de sufrimiento, una cualidad que el español mantiene. Resistiendo a un rival crecido anímicamente y con más dinamita en su raqueta, Nadal impuso su veteranía para aprovechar un resquicio dejado por el croata. Aún en proceso de rehabilitación, luchando contra sus dudas, Rafa avanza en una noche de sensaciones encontradas. Con claros y oscuros, Nadal sigue descifrando su rompecabezas.

jueves, 4 de junio de 2015

Nadal ejerce su derecho a perder



Ayer llegó el día que unos temían y otros esperaban. Rafael Nadal perdió en Roland Garros por segunda vez en once ediciones. En el día de su cumpleaños, el cuadro le obsequió con el rival más fuerte en la actualidad: Novak Djokovic. El aura de invencibilidad de Nadal en este Grand Slam y la mística creada por su prolongado éxito en el torneo se desvanecieron ante la crueldad del presente.


A pesar del favoritismo previo de Djokovic en el duelo de ayer, la derrota de Nadal no dejó de tener cierto significado impactante, un halo de incredulidad al contemplar una realidad contraria a la vivida durante la última década con la excepción de 2009. Porque durante este tiempo, que Nadal ganara Roland Garros era una verdad casi empírica, una tradición tenística de junio que culminaba con Rafa exhibiendo la copa de campeón en las proximidades de la torre Eiffel. Incluso, tenistas como el propio Djokovic aseguraban que derrotar a Nadal en la tierra parisina era el reto más duro que planteaba este deporte.


De hecho, ningún otro jugador ha sido campeón nueve veces en un mismo torneo de Grand Slam. Nadal lo consiguió con 28 años, vulnerando las leyes marcadas por la historia del tenis, convirtiendo en reales unos números que se antojaban irracionales en el pasado. Y ayer, en su 29º cumpleaños, Nadal ejerció su derecho a perder en Roland Garros, a frenar una barbaridad histórica cuya dificultad ha juzgado el pasado y juzgará el futuro.


Cuando Nadal conquistó su primer Roland Garros, la exigencia planteada fue ganar el segundo. Después, el tercero, y así sucesivamente hasta el noveno. Con la excepción de 2009, el tenista de Manacor respondió cada año a la dura obligación de ganar el único Grand Slam sobre tierra batida. La magia que Rafa creó con nueve títulos en diez años causó la falsa ilusión de que su éxito en París duraría tanto como su carrera deportiva.


Ayer, tras ejercer su derecho a perder, Rafael Nadal se humanizó en Roland Garros. Nos recordó que la imbatibilidad siempre tiene fecha de caducidad. Pero cuando el impacto de su derrota se evapore por el paso del tiempo, la historia recordará a Nadal como el rey de París, como el hombre cuyo éxito permitió creer en lo imposible.

http://www.puntodebreak.com/2015/06/04/nadal-ejerce-derecho-perder 

sábado, 7 de febrero de 2015

Cita noticia Valencia Open: Tennis World USA



The ATP Valencia Open will downgrade their tournament category from ATP 500 to ATP 250 according sources speaking to website Punto De Break. The tournament is set to sell their status to the Vienna Open which will promote them from a 250 to a 500 event.


El Valencia Open venderá su categoría 500 a Viena



El Valencia Open 2015 tendrá categoría 250. Como ya informamos hace unos días, los propietarios del torneo valenciano negociaban con los de Viena la venta de su categoría 500. Fuentes autorizadas del Valencia Open han informado a Punto de Break de que la decisión ya está tomada y se formalizará el próximo 18 de febrero en la Junta General de Accionistas, de la que son miembros, entre otros, Juan Carlos Ferrero (director del torneo), David Ferrer y Conchita Martínez.


A falta de la firma, el acuerdo con Viena es total. La capital austriaca, que celebra su torneo en la semana anterior al Valencia Open, gozará de categoría 500 desde este mismo año. La falta de financiación privada y la notable reducción de las subvenciones públicas han llevado a los propietarios del Valencia Open, que ya sufrieron pérdidas económicas en la edición de 2014, a vender sus derechos como torneo 500.


En concreto, la promesa de financiación de la Generalitat valenciana rebaja su ayuda de 2.5 millones de euros a 1.5 en 2015. Por otra parte, la organización del torneo espera que el Ayuntamiento de Valencia aporte 250.000 euros en la próxima edición.


A pesar del descenso de categoría y la reducción presupuestaria, el Valencia Open confía en atraer a algunos jugadores del top 10 mundial (al margen de David Ferrer) mediante incentivos económicos por su participación. Entre sus objetivos está Andy Murray, vigente campeón. En principio, los propietarios del Valencia Open apostarán por un torneo que mantenga algunos grandes nombres, si bien el nivel medio de los cuadros se resentirá por el descenso de categoría y los recortes económicos.


domingo, 16 de noviembre de 2014

Cuando los maestros jugaron en Barcelona



El Palau Blaugrana de Barcelona acogió el torneo de maestros en 1972. Ilie Nastase, Tom Gorman, Manuel Orantes, Bob Hewitt, Stan Smith, Jimmy Connors, Jan Kodes y Andrés Gimeno participaron en una edición muy diferente al World Tour Finals que hoy conocemos. Aquel Masters Grand Prix (denominación del torneo de maestros por entonces) deparó algunas anécdotas que hoy recordamos.


28 de noviembre de 1972. Últimos años de la dictadura franquista en España. El mundo amanece consternado por un accidente aéreo en el vuelo Moscú-Tokyo que deja 62 víctimas mortales. Sin embargo, en Barcelona se habla de tenis. La Ciudad Condal sucede a París como sede del Masters Grand Prix, donde compiten los ocho mejores tenistas del año. Dos españoles (Manuel Orantes y Andrés Gimeno) figuran entre los participantes junto a Ilie Nastase, Tom Gorman, Jan Kodes, Bob Hewitt, Stan Smith y un joven estadounidense de 20 años muy prometedor: Jimmy Connors.


El Palau Blaugrana, inaugurado un año antes, recibía a los mejores tenistas de la época gracias a la labor, entre otros, de Pau Llorens, presidente de la RFET entre 1970 y 1984. En aquel momento, el recinto polideportivo tenía una capacidad de 5.696 espectadores. Pero el mayor obstáculo que debió superar Llorens fue la televisión. La exigencia de retransmitir el torneo con una señal internacional en color era ineludible, y en España, la emisión en color se limitaba a eventos aislados de especial trascendencia.


Según relató Llorens en el diario La Vanguardia, el propio expresidente de la RFET viajó a Londres, donde alcanzó un acuerdo con la BBC para transportar dos unidades móviles y 29 operarios que garantizaran la retransmisión en color.

Además, la iluminación del Palau Blaugrana era insuficiente para el evento. Fue necesario desmontar los focos de la pista central del Real Club de Tenis Barcelona y trasladarlos al Palau. Llorens también recuerda que necesitó acudir al Real Club de Polo para reponer las bebidas, especialmente whisky,  ya que los invitados de la ITF agotaron las existencias en el segundo día del torneo.


El formato de competición era muy similar al actual. Los ocho tenistas quedaban repartidos en dos grupos (A: Nastase, Gorman, Orantes y Hewitt; B: Smith, Connors, Kodes y Gimeno). Se disputaban cuatro partidos cada día y la sesión nocturna, con dos encuentros individuales, se iniciaba a partir de las 22:15, por lo que algunos partidos comenzaban pasada la medianoche.


Ninguno de los dos españoles superó la fase de grupos. Gimeno perdió sus tres partidos, mientras Orantes sólo pudo ganar a Hewitt. Tres estadounidenses alcanzaron las semifinales, que comenzaron un viernes a las 10 de la noche y se jugaron al mejor de cinco sets.

Nastase derrotó claramente a Connors. Posteriormente, el estadounidense  Gorman se imponía a su compatriota Smith por dos sets a uno, con un 5-4 en el cuarto set y un punto de partido a su favor. En ese momento, Gorman se acercó a la red y dijo al juez de silla: “No puedo seguir. La espalda me está matando”. Sabía que no estaría en condiciones de disputar la final al día siguiente y otorgó el triunfo a Smith. Los patrocinadores del torneo, que tuvieron de este modo una final competitiva, premiaron a Gorman con un bonus de 2.500 dólares y un reconocimiento por su deportividad. Gorman tampoco pudo jugar el partido por el tercer puesto previsto para el día siguiente.


En la final, que comenzó el sábado a las 22:15, Nastase se proclamó campeón ante Smith tras cinco sets: 6-3, 6-2, 3-6, 2-6 y 6-3. El tenista rumano recibió 930.000 pesetas (unos 5.600 euros) como premio, mientras el finalista se llevó 620.000. El Masters Grand Prix repartía un total de 3.125.000 pesetas en premios.

Así fue el único torneo de maestros celebrado en España hasta ahora. Un tenis de otra época sin el que hubiera sido imposible llegar al actual.



Fuentes: Mundo Deportivo, La Vanguardia y F.C. Barcelona.