'Otra reseña, escrita por Juan Manuel Muñoz en
puntodebreak.com, indica:
jueves, 29 de mayo de 2014
Cita crónica de Garbiñe Muguruza: Prodavinci.com
viernes, 4 de abril de 2014
Tommy Haas gana el tiempo perdido
Tommy Haas simboliza
el espíritu de superación con una raqueta. A lo largo de su carrera, el jugador
alemán ha combinado la elegancia tenística en la pista con el sufrimiento fuera
de ella. Descubierto por Nick Bolletieri,
mentor de numerosas estrellas mundiales, se mudó con 13 años a la academia del
gurú estadounidense en Florida.
Alcanzó el número dos mundial con 24 años, pero la felicidad
por su trayectoria deportiva se truncó el 8 de junio de 2002. Recibió una
llamada telefónica. Su novia lloraba. Los padres de Tommy, Peter y Brigitte,
habían chocado contra un camión con la moto Harley Davidson que su hijo les
había regalado. Yacían inconscientes en el asfalto. Pero el padre de Haas superó
un estado de coma con la misma fortaleza que Arnold Schwarzenegger, su compañero de colegio en Austria.
El accidente hizo que Haas apartara su carrera tenística
durante unas semanas para estar junto a sus padres. Ni siquiera Wimbledon le
importó en aquel momento. Unos meses después, sufrió su primera lesión grave de
hombro que le dejó en blanco en 2003. La recuperación fue muy lenta y el
jugador alemán no volvió al top 10 mundial hasta 2007. Entre febrero de 2010 y
mayo de 2011, su cadera y su hombro le apartaron de las pistas otra vez. Con 33
años, Tommy no tenía nada que demostrar, pero eligió luchar para seguir
disfrutando del tenis.
La clase y el talento de Haas le hicieron ganar el tiempo
perdido. Alcanzó el undécimo puesto del ranking mundial, ganó a Roger Federer
en la hierba de Halle, a Novak Djokovic en la pista dura de Miami y sumó títulos
a su palmarés. En total, 15 copas de campeón desde Memphis 1999 hasta Viena
2013, una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000 y el
privilegio de disputar las semifinales del Open de Australia y Wimbledon.
Tommy cumplió 36 años este jueves con un bonito regalo
estadístico. Se convierte en el séptimo jugador de la historia que se mantiene
en el top 20 a esa edad. Anteriormente lo hicieron Rod Laver, Roy Emerson, Ken
Rosewall, Arthur Ashe, Jimmy Connors y Andre Agassi. A día de hoy, Haas es el
número 17 mundial. Curiosamente, su peor ranking en el último año, pero
suficiente para formar parte de una lista en la que sólo han figurado leyendas
del tenis.
Otra lesión de hombro le ha impedido jugar en Miami y en la
eliminatoria de Copa Davis que Alemania disputa este fin de semana. Así ha
transcurrido la carrera de Tommy Haas, un hombre tan acostumbrado a superar
problemas para alcanzar el éxito como a su vida en Bradenton (Florida), su casa
desde los 13 años. Este arraigo le hizo adquirir la ciudadanía estadounidense en
2010 sin perder su nacionalidad alemana. Ahora, junto a su mujer Sara y su hija
Valentina, pone a punto su hombro derecho para seguir demostrando que la clase
no tiene edad.
lunes, 31 de marzo de 2014
Las dos caras de Djokovic
“Si te encuentras con el triunfo y la derrota, trata a esos
dos impostores del mismo modo”. La célebre frase de Rudyard Kipling en el acceso a la pista central de Wimbledon resume
las dos caras del deporte. Todos los tenistas se han encontrado a los dos
impostores de Kipling en múltiples ocasiones, pero la magnitud del triunfo y la
derrota varía según la grandeza del momento.
Novak Djokovic es
uno de esos campeones que acumulan demasiadas oportunidades perdidas en
acontecimientos que definen una carrera, en partidos que separan a los mejores
de la historia de otros números uno. La mente de Djokovic es un laberinto de
difícil acceso. El jugador serbio dio un salto cualitativo a nivel psicológico en
2011. Actuó con la determinación de los grandes campeones, con el instinto
asesino que identifica a quienes marcan una época.
Sin embargo, Djokovic dejó de ser un depredador en la
primavera de 2012, como si el reconocimiento logrado colmara su ambición. Mentalmente,
regresó a los años previos a 2011. Mantuvo la excelencia tenística, pero su mirada
ya no era la de un tigre. Este cambio se ha reflejado especialmente en las
rondas finales de los últimos Grand Slam, donde la exigencia mental se
prolonga.
Tras su épico triunfo ante Nadal en la final del Open de Australia 2012, Djokovic ha
acentuado su bipolaridad. Desde entonces, se ha proclamado campeón de ocho
Masters 1000, dos World Tour Finals (torneo de maestros) y un solo Grand Slam:
el Open de Australia 2013. A día de
hoy, Djokovic es el vigente campeón del torneo de maestros y de 5 Masters 1000,
pero no de uno de los cuatro grandes.
En un análisis de los títulos logrados por Roger Federer, Rafael Nadal y Novak
Djokovic, los tenistas más exitosos en activo, se puede apreciar esta
tendencia. Sumando los títulos de Grand Slam, World Tour Finals, Masters 1000 y
Juegos Olímpicos, Federer ha logrado 44, de los cuales 17 son majors. Nadal suma 40 títulos de este
nivel, de los que 13 son de Grand Slam. Djokovic tiene 27, pero sólo 6 en los
torneos más grandes. La diferencia en la proporción es significativa.
El tenista serbio es consciente de esta carencia,
especialmente en los dos últimos años cuando su nivel tenístico le hubiera
permitido alcanzar mayores logros. Este déficit en las grandes citas es el
motivo principal por el que Djokovic quiere a Boris Becker a su lado. La experiencia del extenista alemán en esas
situaciones es un soporte que Novak considera necesario, a pesar de que su
mejor nivel mental (en 2011 y principios de 2012) llegó bajo la dirección de Marian Vajda. ¿Es una responsabilidad
del entrenador o una cuestión interna que sólo Djokovic puede resolver? Su
respuesta ha sido clara.
Con casi 27 años, Novak Djokovic no quiere dejar pasar más
oportunidades de convertirse en leyenda. El serbio afronta una doble conquista
en el próximo Roland Garros: ganar
el único Grand Slam que se le resiste y volver a coronarse en uno de los cuatro
reinados del tenis mundial.
viernes, 14 de marzo de 2014
No hay montaña alta para Federer
Roger Federer parece haber entrado en la máquina del tiempo. Su actual momento de forma recuerda a la etapa de su máximo esplendor, cuando sólo Rafael Nadal en tierra batida era capaz de superarle. En el partido nocturno del jueves en Indian Wells, el maestro suizo interpretó con su raqueta el "Ain't no mountain high enough" de Marvin Gaye y Tammi Terrell. Federer demostró que los globos más espectaculares no son patrimonio exclusivo de los reveses a dos manos. El surafricano Kevin Anderson, con sus imponentes 203 centímetros, se plantó en la red para rematar un punto al servicio, pero se topó con la magia de Roger Federer. El genial golpe de muñeca del suizo hizo que la bola rozara el cielo californiano. Ni siquiera el brazo estirado de Anderson y su raqueta pudieron impedir que Federer escalara la montaña.
jueves, 2 de enero de 2014
Feliz 2014 para Bachvarova
La expresión “Feliz Año Nuevo” no es un tópico en el caso de
Radoslava Bachvarova. La alero búlgara, de 26 años, podrá volver a las pistas
después de unos meses convulsos que han puesto en peligro su carrera deportiva.
Bachvarova ha sido una de las jugadoras más importantes de
la selección búlgara, que se enfrentó a España en el Preeuropeo de 2012. En la
pasada temporada, llegó a jugar en la Euroliga con el Arras francés, promediando
7 puntos por partido. En enero, volvió a su país para jugar en el Levski Sofía,
donde disputó su último partido de la temporada el 10 de abril. Unos meses después,
comenzó su pesadilla.
“En junio, me enteré por los medios de comunicación de que
podían sancionarme. Contraté a un abogado que mandó una carta a la Federación
búlgara, interesándose por esta petición de sanción. No recibimos respuesta,
pero tres meses después, recibí una sanción oficial por correo”, dijo
recientemente Bachvarova en el portal francés basquetebol-saulzoir.com. La jugadora asegura que “no había recibido ninguna citación
para acudir a la concentración de la selección”.
Bulgaria competía el pasado
verano en la primera fase de clasificación para el Eurobasket de 2015, previa
al Preeuropeo de 2014. La Federación
búlgara no citó a las jugadoras directamente, sino a través de sus clubes. En
el caso de Bachvarova, su citación se trasladó al Levski Sofía. Sin embargo, el
club no se lo comunicó.
La tensa espera de
la jugadora acabó el 29 de agosto, cuando la Federación búlgara suspendió sus
derechos federativos por 15 partidos y le impuso una multa de 5.000 leva, unos
2.500 euros. Además, la Federación búlgara solicitó a FIBA Europa que sancionara
a Bachvarova en el ámbito europeo. El pasado 28 de octubre, FIBA Europa
comunicó a la jugadora que quedaba inhabilitada para participar en cualquier
competición europea de clubes durante un año.
Bachvarova recurrió
estas sanciones a través de un abogado francés, solicitando además una
indemnización de 100.000 euros a la Federación búlgara. El pasado 22 de
noviembre, la jugadora y la Federación búlgara tuvieron una audiencia previa en
Múnich, sede de FIBA Europa, donde no hubo acuerdo y cada parte aportó su
documentación. El Tribunal de Arbitraje comunicó a las partes que emitiría un
veredicto un mes después, aproximadamente.
Sin embargo, la
Federación búlgara envió una carta a FIBA Europa en diciembre, donde
manifestaba “su falta de interés” en sancionar a la jugadora, tal vez por las consecuencias
económicas que podría tener una resolución negativa para la propia Federación.
De este modo, el secretario general de FIBA Europa, Kamil Novak, mandó
una carta al abogado de la jugadora el 18 de diciembre, donde declaraba la suspensión
de la sanción de participar en competiciones europeas.
Una vez resuelto el tema deportivo, queda pendiente el
económico. Bachvarova gastó 15.000
euros en defender su inocencia, un dinero que considera “perdido por el momento”,
según ha declarado en el portal bgbasket.com. “Espero no volver a
jugar con Bulgaria nunca más y no tener más contacto con ellos, porque nuestra
relación es muy mala y no quiero ver cuáles son los límites de su revancha
conmigo. Lo que me han hecho nunca ha ocurrido en Europa. En ningún sitio, una
jugadora fue sancionada tan duramente por no haber jugado en su equipo nacional”,
ha afirmado Bachvarova.
La jugadora ha tomado la suspensión de sus sanciones “como
un regalo de Navidad”. “Estoy ofendida
y seguiré luchando por mis derechos, pero a partir de ahora me centraré en el
baloncesto”. Su primera opción es entrenar con el Beroe Stara Zagora, equipo de
su país, aunque espera recibir ofertas del extranjero. En cualquier caso, el año nuevo supondrá
una vida nueva para Radoslava Bachvarova.
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